Archive for Enero, 2010

Viaje a la Albufeira, guía de turismo

Viernes, Enero 29th, 2010

Puerto comercial ocupado en la antigüedad, la Albufeira se quedó apenas en un pueblo de pescadores en el siglo XVIII, después de haber sido duramente golpeado por un maremoto y las olas de la guerra civil. Pero desde la década de 1960, la marea ha cambiado, y han convertido a este enclave del Algarve portugués en un oasis de placer, gracias al boom turístico.

La Albufeira es el lugar de vacaciones más conocido de Portugal, y se extiende de oriente a occidente, a lo largo de la costa, con calas y playas de arena dorada que reciben a miles de turistas, tanto parejas como familias con niños pequeños. Todo el mundo encuentra aquí un lugar para divertirse y pasarlo bien.

La Franja, al este de la ciudad, va desde el Hotel Montechoro hasta la Praia da Oura, y aparece con docena de cafeterías, restaurantes y bares, que están llenos desde el desayuno hasta la madrugada. En el largo tramo de playa que hay por debajo de la plaza central de la Albufeira, a la que se accede a través de un túnel, los pescadores reparan sus redes, sin perturbarse por los que, a pocos metros, toman el sol sobre la arena.

Si bien el principal atractivo de la Albufeira son sus 23 maravillosas playas encantadoras, la mayoría de ellas protegidas con acantilados de ocre, hay posibilidades de visitar otros lugares de interés, como el nuevo Museo Arqueológico Virtual, la Galería de Arte Municipal y un pequeño museo que exhibe piezas de cerámica Ming. Aquellos que os aventuréis por el interior, encontraréis un campo verde muy tranquilo, impregnado de almendros, higueras, naranjos y pinos, con pequeños pueblos blancos.

QUÉ HACER EN LA ALBUFEIRA

Durante nuestras vacaciones en la Albufeira, nada mejor que relajarnos en en sus playas doradas y darnos un chapuzón de vez en cuando. Aquí tenemos hasta 23 playas, la mayoría de ellas con bandera azul, a lo largo de 30 kilómetros de costa. En ellas se pueden practicar todo tipo de deportes acuáticos, desde vela a windsurf, pasando por el esquí acuático.

Los amantes del golf podéis acercaros a Pine Cliffs, un campo de golf situado a cinco kilómetros al este de la Albufeira, en el Sheraton Algarve. Si venís con niños, nada mejor que llevarlos al Zoo Marine, en Guía, a pocos kilómetros de la Albufeira. Allí tendréis toboganes, piscinas, espectáculos de delfines y un acuario.

Los amantes de los paseos disfrutaréis en el mismo pueblo de la Albufeira, recorriendo su centro histórico. No os olvidéis de pasar por la Torre del Reloj, en la Rua de Bernardino de Sousa, ni por la iglesia parroquial del siglo XVIII, en la Rúa da Igreja Nova, construida en el mismo lugar de la iglesia que se derrumbó con el terremoto de 1755.

Uno de los pocos edificios que sobrevivió precisamente al terremoto fue el que podemos ver en Rúa Henrique Calado. También es fascinante la Bodega Xorino, que sirvió como refugio de los musulmanes fugitivos durante la conquista cristiana de la ciudad en la Edad Media. También, como os dijimos antes, hay un Museo Arqueológico en la Albufeira, y varias galerías de arte que valen la pena visitar.

COMPRAS EN LA ALBUFEIRA

En la Albufeira se puede comprar desde los mercadillos de la playa hasta los grandes centros comerciales. El lugar principal para ir de compras es el Centro Modelo, en la Rua de Municipio, al norte de la ciudad. No muy lejos se halla el Complejo de Compras Algarve, en Guía, donde poder comprar, comer en sus restaurantes, ir al cine o jugar en la bolera.

Los que buscáis souvenirs típicos de la zona podéis comprar las típicas esteras en los pueblos de Almeijoafras y Monte Novo, cestas, tallas de madera y algunas cerámicas en terracota y vidrio. También las encontraréis en algunas de las pequeñas tiendas del centro de la ciudad, así como en los mercadillos locales.

COMER EN LA ALBUFEIRA

Como en todas partes de Portugal, el marisco es la especialidad de la casa. Os garantizamos que todos los restaurantes lo tienen fresco del día, sobre todo en los que se agrupan alrededor de la Playa de los Pescadores, por debajo de la plaza principal. Otros pescados a comer en la Albufeira son las sardinas, la platija, el bajo, la langosta y los camarones.

Un plato típico es la caldeirada, un guiso compuesto de varios tipos de pescado, cocinado con patatas, pimientos y perejil. También os podéis pedir las almejas al vapor, la sepia cocinada en su tinta, o la ensalada de pulpo. Todo bien acompañado con los vinos locales. Los mejores restaurantes en la Albufeira son La Ruina, Tres Coroas, Os Azeiteros, o Merlins, éste último ideal para un desayuno inglés.

VIDA NOCTURNA EN LA ALBUFEIRA

Después de un día de sol y playa, los turistas disfrutan tomando una copa en las muchas terrzas al aire libre que hay en la Albufeira, antes de dirigirse a algún bar de los que rodean la plaza del pueblo o los que hay en la línea de la Franja. Estos bares están abiertos hasta las tres o cuatro de la madrugada. Los que quieran seguir la noche, hay buenas discotecas, como Capitulo, Kiss o Sir Harry’s.

CÓMO LLEGAR A LA ALBUFEIRA

Una buena forma de llegar hasta la Albufeira es a través del Aeropuerto de Faro, que se halla a sólo veinte minutos de Albufeira. Desde el aeropuerto hay servicios de taxis y autobuses que os llevan hasta vuestro destino. También es posible y muy fácil llegar en coche, a través de la A-49 desde Sevilla. Incluso podemos llegar en ferrocarril, a través de las ciudades de Olhao, Vila Real de Santo Antonio y Portimao, que tienen enlaces ferroviarios con la Albufeira.

TRANSPORTES EN LA ALBUFEIRA

Al ser un lugar muy turístico, en la Albufeira hay muchas oficinas de alquiler de coches. También tenemos la empresa de transporte público EVA, Empresa de Viaçao del Algarve, que nos une con todas las demás ciudades del Algarve. Dentro de la Albufeira tenemos la empresa Giro, con tres líneas, la verde, roja y azul, que nos mueven por toda la ciudad. Según nuestro destino, el precio del billete estará entre uno y tres euros, y los bonos entre 10 y 15 euros.

fuente/diariodeunturista.com

Conoce en Fitur 2010 las mejores ofertas de turismo internacional

Jueves, Enero 21st, 2010

La Feria Internacional de Turismo, FITUR, convoca entre el 20 y el 24 de enero de 2010 en IFEMA a 11.000 empresas procedentes de alrededor de 170 países o regiones.

Las Oficinas de Turismo de buena parte del mundo se afanan en presentar durante la celebración de Fitur en Madrid sus mejores propuestas de ocio y aventura. En Qué.es destacamos algunas de las que nos han parecido más llamativas. Eso sí, si acudes a Fitur encontrarás muchas más.

El stand de Turquía (Pabellón 6A-04) contará con la presencia de Concha Buika, Javier Limón y Mónica Molina. Este país, donde las culturas han creado un mosaico de colores, sabores y esencias únicas, hará hincapie en las riquezas de Estambul, una de las elegidas como capital cultural europea durante 2010.

El Ministerio de Turismo de Cuba destacará los polos de La Habana y Varadero. Especial difusión de las bondades del Oriente Cubano, sus circuitos y excursiones. Se mostrarán los diferentes combinados a los Cayos y la variedad de turismo especializado: Senderismo, Espeleoturismo, Turismo de Salud y, en especial, el Buceo. Se expondrán, también, las facilidades que ofrece Cuba para la realización de eventos y encuentros profesionales.

Valle d’Aosta, la comunidad alpina italiana que destaca por su bello paisaje y su variada oferta turística, desarrollará una actividad de gran atractivo, la escultura en hielo en directo del famoso Mont Blanc (o Monte Bianco como es llamado en Italia) dentro de su stand 8D20. Una espectacular escultura que representa las altas cimas que pueden escalarse en la región. Famosa por su encanto natural, dominado por ancestrales montañas que superan los 4.000 metros (entre ellas el Mont-Blanc), el Cervino (Matterhorn), el Gran Paradiso y el Monte Rosa, Valle d’Aosta es un destino de aventura ideal.

En Suiza hay cerca de 62.000km de senderos señalizados. Económico y sostenible, el turismo a pie permite descubrir todas las regiones de Suiza a través de sus caminos balizados. A través de sus altas montañas, de las colinas del Jura o de la meseta del Mittelland. Cada vez hay más gente, también jóvenes, que aprecian más esta forma de ecoturismo. Además, los transportes públicos llegan a cualquier punto en Suiza. Un buen consejo: combinar una excursión de senderismo con un crucero en barco por uno de los numerosos lagos suizos.

En Polonia destaca la importancia del calendario de eventos que se van a celebrar con motivo del bicentenario del nacimiento del compositor polaco Fryderyk Chopin. La figura de Chopin será el eje de la presencia de Polonia en Fitur. Por un lado, se ha preparado el manual para el sector turístico español con el fin de ayudarle a asesorar y contratar servicios y lugares relacionados con el músico: conciertos, eventos al aire libre, exposiciones por toda Polonia, haciendo hincapié en la capital polaca Varsovia.

Turismo de sol y playa del Mar Rojo o el turismo de aventura y safari en el Desierto del Sinaí, son propuestas de la Oficina de Turismo de Egipto. Con sus multicolores arrecifes de coral y su espectacular vida subacuática en el Mar Rojo se puede practicar diferentes actividades marítimas como el submarinismo. Sharm el-Sheij, Hurghada, Marsa Alam o El Gouna son algunos de los destinos más importantes en lo que a submarinismo se refiere. Los oasis, al oeste de Egipto, son los nuevos destinos de moda. Los oasis y el desierto blanco: Siwa (desde Marsa Matruh o El Cairo), Bahariyya, Farafra, Dajla, y Jarga (desde El Cairo o Luxor) son algunas de las recomendaciones para el año que viene.

Un año más, Flandes y Bruselas te harán disfrutar de la gastronomía belga en su bar Art Nouveau, representadas por la cerveza, el chocolate y las gofres. Bajo el lema “Belleza e Inspiración”, Flandes y Bruselas se perfila como el destino para los amantes de la Buena Vida, aquellos viajeros que se sienten atraídos por la arquitectura, el diseño, las huellas históricas, la buena mesa, los acogedores hoteles, y cómo no, la variada oferta cultural que ofrecen sus ciudades históricas: Bruselas, Gante, Lovaina, Amberes, Malinas y la romántica Brujas.

Madeira brilla nuevamente en FITUR y presenta una nueva iniciativa de promoción turística en la que el público podrá ver y admirar las islas con tecnología 3D de última generación. Podrás observar de forma real el paisaje y, en el caso del archipiélago, sus exuberantes rincones.

Grecia también se vestirá con sus mejores galas. Este año se pretende mostrar la Grecia menos conocida, con lugares muy atractivos, como Creta, Tracia, el Mar Egeo y el Jónico, Épico y el nuevo Museo de la Acrópolis, entre otras cosas.

Y de Portugal, además de un destino en auge, como es la zona del Alentejo, se presentarán las últimas novedades de Pousadas de Portugal, entre las que destacan las tres nuevas unidades inauguradas en 2009 y los nuevos proyectos. También los planes de expansión del Grupo Pestana, principal grupo turístico portugués.

fuente/que.es/

La perla brasileña- SANTA CATARINA

Miércoles, Enero 13th, 2010

Camboriú es uno de los balnearios más populares del sur brasileño. Desbordante de edificios, comercios, hoteles, restaurantes e inagotables programas de entretenimiento, combina la playa tropical con los atractivos de una gran ciudad, al estilo marplatense.

Desde las alturas del morro mayor, inundado por la verde mata atlántica, la ciudad surge como una herradura natural que coquetea con la costa, desordenada, hermosa. Allí abajo, la alegría no es sólo brasileña: miles de miles de turistas propios, de gran parte del continente y de Europa llegan cada año al cúmulo de torres, restaurantes y calles donde todo es radiante, atrayente, veloz. Y es que Camboriú, toda una Mar del Plata brasileña, atesora una mística (¡y qué corredor atlántico!) que sólo puede percibirse estando allí. Ritmo, no estrés, que le dicen.

BUEN CLIMA En Camboriú siempre hay buen clima, incluso cuando llueve. “La ciudad lo tiene todo, pero más que nada gente muito bonita”, asegura Celia Cabezas Jaramillo, guía turística local, una chilena enamorada de Brasil que sucumbió ante las costas y decidió quedarse allí para siempre. No es para menos: de aguas cristalinas y verdes peñascos, con deportes que explotan las aguas y una red hotelera extendida en más de cien hoteles y posadas, este destino reúne alternativas tan distintas como interesantes. Y si bien es cierto que muchos residentes huyen despavoridos durante enero y febrero, cuando el oleaje humano es más intenso que el atlántico, Camboriú ciudad sabe guardar escenarios donde la naturaleza no se altera. Principal destino turístico de Santa Catarina y con una población estable menor a 100 mil habitantes, el balneario se transforma en pocos días en una metrópoli cosmopolita que cobija y divierte a más de 800 mil almas. Entre ellos –más allá de que el cambio de moneda no es tan conveniente como el año anterior– estarán muchos argentinos, imantados por la eterna seducción de Brasil.

De cara a Ilha das Cabras, el verde peñasco que enfrenta la ciudad, los surfers realizan sus trucos.La mayor parte de la ciudad está edificada sobre una franja semicircular que recorre la línea de costa. Allí se llega por la BR-101 (la carretera Panamericana) desde Florianópolis, capital del estado; luego se sigue hacia el norte hasta el soberbio puerto de Itajaí. Fundada en la década del ‘60 tras el programa de gobierno que lanzó urbanísticamente otros grandes destinos como Belo Horizonte y Goiania, las zonas de mayor glamour y grandes marcas predominan en el centro y los sectores costeros, mientras una serie de barrios humildes se extienden hacia los suburbios.

De esencia azoriana fusionada con orígenes nativos, la influencia de aquellas islas cercanas a Portugal cuyos habitantes colonizaron todo el litoral catarinense sigue presente. Las redes y canoas coloridas de aquellos viejos pescadores todavía son palpables en algunos balnearios alejados. Asimismo algunas comidas, los rostros y sobre todo los acentos remiten a aquellos inmigrantes que vinieron buscando aceite de ballena y terminaron fundando ciudades, para hacer de estas costas su hogar.

El funicular corre por encima del río Camboriú, que desemboca metros después sobre las costas del Atlántico.PLAYA Y PASEOS Antes de la playa, centro de las expectativas, vale la pena llegar hasta uno de los bordes de la urbe, donde se divisa la confluencia del río Camboriú: allí el río corre caudaloso a un lado del muelle, mientras al otro lado las olas del océano ya golpean las tablas, hasta que unos metros más adelante se unen y el inmenso mar devora el agua dulce. Esa escena puede verse desde un lugar privilegiado recorriendo el cablecarril del teleférico, que va desde la punta del morro mayor hasta la costa. Además de ser una de las principales atracciones céntricas, también es un mirador para elegir a qué playa ir primero.

Estrellas de la ciudad, con aguas limpias y transparentes, los balnearios de Camboriú tienen unos siete kilómetros paralelos a su renovada Avenida Atlántica, donde la arena agrupa a la muchedumbre mientras las veredas en blanco y negro –como el ajedrez– aportan bulevares, bancos y árboles para el relax de cara al mar. Praia Central es la protagonista, con multitudes y aguas agitadas que acarician la tentadora Ilha das Cabras. Hasta allí se puede llegar en transportes náuticos, al igual que al Morro das Pedras Brancas y al Morro da Cruz, espectaculares miradores que brotan del agua y ofrecen las mejores vistas de la ciudad. A pocos kilómetros para ambos lados, puede disfrutarse de la tranquilidad de algunas villas de pescadores poco conocidas. Cercadas entre el verde y el mar, unas siete playas agrestes –Laranjeiras, Taquaras, Taquarinhas, Estaleiro, Estaleirinho, Mato de Camboriú y Praia do Pino– son la combinación perfecta entre la naturaleza y los servicios, además de convocar a los expertos en surf y windsurf. Escondidas en los recovecos de algunos golfos y ensenadas, son el paraíso de los enamorados y de quienes buscan descanso. Se las menciona como parte de la Costa Brava, pues ofrecen mucha vegetación, arenas gruesas y aguas potentes, armando un escenario de vida semisalvaje a pasos de la ciudad. La más visitada y rumbeada hacia lo turístico es Laranjeiras, de 750 metros de extensión, con buena infraestructura de bares y restaurantes. Hasta allí se llega mediante el acceso de la vía Interpraias, o por el mismo teleférico. Una curiosidad de este balneario son los restos fósiles de animales marinos encontrados en sus orillas hace un tiempo y de gran valor científico.

También sobre la mata, ese amplio manto verde que cubre morros y espacios deshabitados, reemplazando lo que en suelos llanos sería “campo”, se explotan cada vez más las alternativas del ecoturismo. Valorada y protegida como pocas cosas por los catarinenses, sus bosques son el escenario de variadas caminatas, cabalgatas y en ocasiones, el parapente.

Finalmente, como no podría ser de otra manera, hay algunas playas en particular que los pescadores no deben dejar de visitar: Taquara y Estaleiro suelen reunir la mayoría de los adeptos, aunque algunos aseguran que las playas centrales son también propicias para la actividad.

El bordado de edificios de Camboriú de fondo, desde la costa opuesta de Itapema.MANJARES Y DIVERSION Como en toda la región, la cocina de Camboriú se destaca por sus platos de especies marinas recogidas muy cerca y consumidas bien frescas. Con valores más que razonables, es posible almorzar y cenar en hoteles, restaurantes o simples paradores los mejores frutos de mar. La zona es, sobre todo gracias a la vecina Floripa, la mayor exportadora de ostras y mariscos del Brasil: mejillones, langostinos, camarones y ostras gratinadas en su concha hacen perder la cabeza a los amantes de estas especialidades. Buenos vinos, cerveza y sobre todo la tradicional caipirinha (también en su versión caipiroska, con vodka reemplazando la cachaza) completan las exigencias de una buena comida. Para más tarde, cuando la música va ganando los espacios, suelen aparecer bandejas repletas de colores ardientes, donde las sandías, melones, ananás y la sabrosa fruta del maracuyá –de reconocida influencia afrodisíaca– son arrasadas en instantes. Muchos hospedajes se encuentran sobre las orillas del mar, por eso está establecida informalmente una especie de mezcla entre los sabores de los mariscos y las noches de bossa y salsa, shows que son todo un programa en sí mismo. Otra alternativa es partir hacia el centro para la “marcha da orla do praia”, cuando gran parte de los prestadores que se ubican en los márgenes de las playas abren sus puertas traseras y transforman sus locales en una fiesta al aire libre.

La otra propuesta es ir camino sur hasta Itapema, balneario “escape” de los residentes de Camboriú: allí las noches también nacen con exquisitos platos gourmet a bases de mariscos y salmones, con la alternativa de pizzerías y algunos chiringuitos playeros, y siguen con las famosas “fiestas jóvenes”, donde la arena es la pista de una virtual disco hasta el amanecer.

HACIA FLORIPA Para concluir una visita inolvidable, hay que llegar a Florianópolis, previo paso por la bellísima Bombinhas, capital del buceo sureño de Brasil. A 84 kilómetros de Camboriú, la capital del estado exhibe a todas luces una gran diversidad cultural, étnica y geográfica. Nutrida de nativos, portugueses, azorianos húngaros, alemanes, italianos, holandeses y polacos, a cada paso la península que cautiva a los visitantes del mundo entero se muestra como una pintura de variadas tonalidades. Por diminuta que parezca en el mayúsculo escenario nacional, posee un interesantísimo recorrido histórico-arquitectónico, encantos naturales y una hospitalidad para imitar, quizá una de las razones de su crecimiento (para la estadística, un 340 por ciento en las tres últimas décadas). Rodeada de 42 playas, una más linda que la otra, Floripa es considerada por la mayoría de los brasileños como la capital con mejor calidad de vida del país. Algunas playas ubicadas entre la isla y el continente, como Tapera do Sul o Cacupé, muestran un mar que golpea con suavidad y convierte la zona en un paraíso de caracoles y descansos; en otras, como Joaquina o Do Santtinho, las olas vírgenes del Atlántico son el mejor desafío para los amantes de las tablas y las velas.

En la recorrida capitalina, es imposible no observar el moderno y cuádruple puente Pedro Ivo Campos, que conecta la península con su lado continental. Su construcción es sencillamente alucinante, y los carriles que cruzan las bahías sur y norte suben y bajan en sentido contrario a las manos del tránsito, como inmensas víboras de cemento. Mientras se lo transita, se ven las riendas del colgante Hercílio Luz, el viejo puente convertido hoy en paseo artesanal, donde pueden adquirirse por unos pocos reales bahianos y otras prendas para quedar más que bien en el regreso a casa.

fuente/pagina12.com.ar/