Archive for Diciembre, 2009

Lisboa, ciudad de las playas

Miércoles, Diciembre 30th, 2009

La gastronomía, los imponentes monumentos históricos, los hermosos paisajes y atractivos almacenes, junto con la extraordinaria amabilidad de su gente han convertido a la capital de Portugal en un concurrido destino turístico.

La espectacular costa de Lisboa es visitada todo el año por cientos de turistas, que disfrutan de la pureza de sus playas.

Los paisajes portugueses conmueven a los viajeros en cualquier época del año. A pesar del intenso frío que se siente por estos días (la temperatura puede llegar hasta los 0ºC), conocer Lisboa y el resto de ciudades de este tradicional país, famoso por su gastronomía, resulta encantador. Lo primero que llama la atención al llegar a la capital es el verde de sus calles y los colores fuertes y llamativos de las edificaciones, que mezclan la tecnología del siglo XXI con la tradición de la Edad Media.

En verano sus playas se atiborran de turistas de distintas partes del mundo y en invierno son pocos los que se atreven a nadar en las heladas aguas del océano Atlántico; los valientes son aquellos que salen a navegar en velero los domingos por la mañana o a trotar todos los días antes de que amanezca o se ponga el sol.

Sus restaurantes, hoteles y centros comerciales permanecen llenos la mayor parte del año. Hay quienes viajan entusiasmados por peregrinar al Santuario de Fátima, otros lo hacen seducidos por el encanto de sus playas, del fútbol o de monumentos históricos como la Torre de Belén, la Catedral de Lisboa, el Monasterio de los Jerónimos, el Puente Vasco de Gama y el Castillo de San Jorge.

Como en todas las ciudades viejas, cada rincón de Lisboa guarda apasionantes y dolorosos recuerdos. El barrio de Belem, ubicado al oeste de la capital, permite a sus visitantes revivir la época de esplendor de Portugal, denominada la Era de los Descubrimientos. Y en la zona Baixa, a la que algunos se refieren como la vieja Lisboa, los edificios nuevos y modernos construidos recientemente invocan los terribles sucesos ocurridos durante el devastador terremoto de 1755.

También resulta atractivo recorrer las calles de Alfama, que recuerdan los tiempos en que los moros ocuparon la ciudad; el pintoresco y familiar Barrio Alto y los almacenes y centros comerciales del elegante distrito de Chiado. La mayoría de estos locales hacen atractivas promociones durante todo el año, aunque lo ideal para los aficionados a las compras, que quieran buscar la economía, es visitar los que se encuentran ubicados a las afueras de la ciudad.

En estas gigantescas bodegas se exhiben artículos para el hogar y ropa de exclusivas marcas y diseñadores de colecciones pasadas por precios irrisibles. En caso de que decida conocer estas bodegas aproveche para dar un paseo por los alrededores de Lisboa, en donde podrá deleitarse con espectaculares muestras de azulejos portugueses de distintas épocas en el Museo del Azulejo; recorrer los salones y jardines del Palacio Fronteira o conocer el Acueducto de Aguas Libres, que durante años abasteció a la ciudad.

Contrario a lo que podría pensarse, el idioma no es un problema para los turistas que visiten Lisboa. Aunque son muy pocos los habitantes que hablan inglés o español, su amabilidad con los extranjeros permite a quienes estén extraviados retomar su rumbo. Muchos turistas prefieren rentar un carro para conocer la ciudad, sin embargo, para quienes no quieran tener que conducir o preocuparse por el estacionamiento, hay varios medios de transporte a su disposición: el metro, el autobus, el tranvía y los elevadores, que son una especie de funiculares para subir las escarpadas y prolongadas pendientes de Lisboa.

En caso de escoger alguna de estas opciones lo recomendable es comprar un abono de viajes ilimitados durante todo un día o tarjetas de descuento que incluyen con el pasaje entradas a cerca de 26 museos y lugares de interés como la Lisboa Card o la Tarjeta Siete Colinas.

En los últimos años el número de turistas que viajan a la capital portuguesa ha aumentado significativamente. La gastronomía, la calidez de su gente, los maravillosos paisajes e imponentes construcciones hacen de Lisboa una ciudad mágica para visitar en cualquier época del año, con la pareja, acompañado por los hijos o completamente solo.

fuente/elespectador.com/

El morro de Sao Paulo, muy cerca del paraíso

Martes, Diciembre 22nd, 2009

Difícilmente la Embajada de Brasil en la Argentina podría haber acertado a un mejor destino para su último fam press de 2009. Tratándose de paisajes, oferta turística, playas, sol y colorido, ello no es una elección fácil en un país en el que la naturaleza parece confabulada con la alegría de sus habitantes. Si pasarla bien en cualquier rincón de su inmenso litoral marítimo es casi un imperativo categórico; una escapada al Morro de Sao Paulo, es superlativo.

Y ese fue, precisamente, el destino del último contingente de periodistas argentinos que llevaron. Con el agregado de una estadía, de ida y de vuelta, en la singularísima Salvador de Bahía, la ciudad de doña Flor (de los dos maridos que inmortalizara la genial pluma de Jorge Amado), de la que el mundo se enorgullece. Si contarlo, por aquello de que uno revive los viajes con sus crónicas resaltando los matices que de los mejores recuerdos atesoró, es una experiencia vivificante; haber sido parte del fam press (el nombre quiere decir viaje de familiarización para gente de prensa) fue mucho más que un privilegio de esos que los periodistas tenemos cada tanto.

Un viaje especial

Los viajes de familiarización para periodistas que organiza el Comité Visite Brasil, entidad coordinada por la Embajada del Brasil e integrada por 22 operadoras mayoristas de turismo, las aerolíneas TAM y GOL y otros representantes de la actividad turística, son siempre espléndidos. Pero esté fue especial por los lugares elegidos, por la gente que lo condujo y el grupo de colegas que contribuyó a que se disfrutase cada minuto desde que saliéramos de nuestro país en un vuelo de TAM hasta que volviéramos habiendo acumulado en poco menos de una semana una veintena de horas de vuelo que poco y nada se hicieron notar. Con un trasbordo en el aeropuerto de Sao Paulo, TAM lleva a los visitantes a Bahía con comodidad recomendable. Aunque esta frase suene a hecha o a mero slogan turístico, fue así. Máxime si el personal de TAM que a uno lo atiende es alguien tan encantadora como la representante designada a nuestro fun press, Beatriz Alejandra Tevere.

Junto a Beatriz, el funcionario de la embajada, Fernando Bacot, y la fotógrafa, Denise Giovaneli, formarían un eficaz equipo que hizo pasar desapercibida cualquier desinteligencia que hubiere podido empañar el paseo. Con ellos y a cargo de los traslados terrestres, alojamientos, comidas y demás, estuvo una rosarina especial: Lucía Brown, en representación de la operadora turística Free Way que integra el Comité Visite Brasil.

Los periodistas que también integraron el fam son Martín Wain, del diario La Nación; Daniel Moya, de Clarín; Alejandra Barrionuevo, de la revista Elle (Clarín) y Lorena Riera, de la revista El Galeón, de Córdoba. Contar cómo el grupo se distendió, divirtió y disfrutó esas jornadas laborales que se extendieron entre el 12 y el 16 de noviembre por callejuelas coloniales, barrocos eclesiásticos, playas paradisíacas u hoteles impresionantes, es tan tentador como indiscreto e innecesario pero habla a las claras del éxito con que los brasileños cerraron una vez más su mecanismo de promoción turística, en este caso, dirigida a los rosarinos.

Pues bien, el veredicto es inapelable y debería ser acatado por todo rosarino o santafesino en uso de sus facultades y con sus sentidos en alerta que lea esta nota: conocer el Morro de Sao Paulo, y de paso Salvador de Bahía, debe ser propósito personal a cumplir de ahora en adelante. No es imposible. Se puede ir en todo el año y actualmente por ocho noches en la ciudad de Salvador de Bahía viajando en vuelo directo desde Buenos Aires con la empresa GOL, alojándose en el hotel Stella Maris, todo incluido, el precio ronda los 1.900 dólares. Hay ofertas más baratas pero el Stella Maris, es un resort 5 estrellas, sobre la playa del mismo nombre que es la más exclusiva y hermosa de Salvador. Una estadía en este lugar garantiza muchas cosas de las cuáles damos seguridad de una sola: es imposible sentirse mal. Otra opción es una noche en Salvador, cuatro en Morro de Sao Paulo y tres más en Salvador, viajando directo desde Buenos Aires con GOL, ronda los 1.200. Visitar Salvador, tres noches de alojamiento, y Praia do Forte, cinco, cuesta alrededor de 1.300 dólares.

San Salvador de Bahía

Las singularísimas características de Salvador y de toda la cultura bahiana que le confieren el reconocimiento de destino turístico internacional que posee, va más allá de lo pintoresco de las calles de su casco histórico, su sabrosa y única comida, sus ritmos y cadencias o el sincretismo de su religiosidad popular con sus llamativos ritos. Con un 95 por ciento de sus tres millones de habitantes de raza negra, esta ciudad es parte insoslayable de la historia del Brasil y de la América Latina. La capital bahiana es escenario y objeto de estudio de profesionales de diversas áreas, desde hace muchos años. Antropólogos, teólogos y sociólogos de todas las latitudes son atraídos por esta sociedad de gentes alegres pese a sus notorias desigualdades sociales.

En las callejuelas del casco histórico —en las que las mujeres con vestimenta típica (las bahianas que vemos en las escolas de samba del carnaval) se prestan por dos reales a posar para darle el toque local a la foto de cada turista o los grupos de jóvenes por idéntico precio pondrán un fondo de agilidad incomprensible con malabares de los pasos de la capoeira—, no es difícil imaginarse cómo pudo haber sido la vida en los siglos XV y XVI. Allí uno se enterará que las bahianas usan esas polleras tan amplias con miriñaque debajo porque, según la versión que ellas mismas cuentan, sus antepasadas

sus antepasadas las obligaban a vestirlas por sus dueñas blancas para cubrir sus voluptuosas formas y largas piernas procurando evitar que sus maridos europeos cayeran en tentación. Al estar de los muchos bahianos negros que se ven con ojos claros o rasgos caucásicos, las matronas de la colonia no tuvieron demasiado éxito con sus disposiciones represivas.

La arquitectura de sus millares de caserones de los siglos XVI, XVII, y XVIII con frentes coloreados en vivos y diferentes colores haciendo un escenario único, las muchas iglesias, los fuertes, las plazas (la principal es el Pelourinho el sitio donde se azotaba en público, a veces hasta la muerte, a los esclavos díscolos), todo remonta a aquellos orígenes lejanos en los que esta ciudad ya conociera grandeza y esplendor. Salvador fue sede de la capital de la Corona Portuguesa en las Américas hasta 1763 y el principal puerto de la América del Sur hasta el siglo XVIII. Hoy es la capital cultural del Brasil y patrimonio histórico de la humanidad declarado por la Unesco.

Un breve repaso por las iglesias habla de la magnificencia que Salvador adquiriera ya en los siglos XVII y XVIII. Nossa Senhora do Rosário, de1768, es la iglesia que se construyeron los negros esclavos a quienes los señores blancos no dejaban ingresar a las suyas. La iglesia del Jesús del Bonfin es la principal y centro de una costumbre llamativa que habla del sincretismo religioso. El Señor de Bonfin es invocado atando en el propio templo o a modo de pulseras, cintas de colores. Los vendedores de cintas de colores pululan en torno al lugar pero un extranjero que se vaya sin una cinta de color atada en su muñeca no podrá esperar un milagroso buen fin como el que pidiera el fundador Thomé de Souza cuando una tormenta lo sorprendió en la bahía de Todos los Santos, sobre la que se erige la ciudad.

Toda una crónica aparte exigiría la iglesia So Francisco de Assis, iniciada en 1781 y terminada 1805. Es la muestra de la opulencia que diera Ouro Pretto en Minas Gerais. Como ninguna otra en el mundo tiene un estilo barroco laminado en oro que quita el aliento. Sus altares, techos y columnas descubren historias de odios entre los colonizadores, los esclavos negros y los indígenas originarios. Puede verse por ejemplo como muchas figuras tienen rasgos diabólicos, talladas así en venganza por los esclavos o indios obligados a trabajar en su construcción. Los muchos querubines desnudos tienen sus genitales castrados por orden eclesiástica al ver las extraordinarias dimensiones que los artistas les habían dado a esa parte de los cuerpos.

Centro histórico

El centro histórico de Salvador se divide en tres áreas principales: de la Plaza Municipal al Largo de S o Francisco, Pelourinho y Largo do Carmo, finalizando con Largo de Santo Antonio Além do Carmo. El Elevador Lacerda (un gigantesco ascensor en el que entran 400 personas por vez) permite ir de la parte alta a la baja de la ciudad o viceversa. Es que esta ciudad está recostada sobre morros y cerros de vegetación sin par.

Que Caetano Veloso, Gilberto Gil, Maria Bethania, Daniela Mercuri o Ivette Sangalo sean bahianos habla a las claras de que Salvador no es una ciudad triste. La música y sus representaciones, capoeira, afoxé, Folia de Reis, Maculelé y Samba de Rueda o los tríos eléctricos (grandes vehículos con parlantes gigantes que sirven de escenarios ambulantes) en el carnaval; al igual que la naturaleza con sus pájaros o el sempiterno arrullo del mar son tan propicios a Salvador como su comida, otro indiscutido y cuidado reducto de identidad. El guisado de pescado o camarón fuertemente condimentado que llaman moqueca, los frutos de mar cocinados en dendé (aceite de palma) el bobó de camarón (con leche de coco y crema de yuca), el vatapá (crema de maní), el sarapatel (menudencias de cerdo picados y cocidos) y el caldo de sururu (una especie de minimejillón), son sólo algunos de los manjares bahianos.

Si en toda representación de unas vacaciones tropicales cuadra en el imaginario colectivo un paraíso de playas de arena blanca, aguas celestes, palmeras y sol a pleno, bien podría decirse que ese lugar existe y es el archipiélago en que se encuentra el Morro de Sao Paulo.

La distancia cercana a los 400 kilómetros hacia el sur que hay entre el Morro y Salvador se hace en un catamarán que lleva centenares de pasajeros. Este viaje debe computarse como parte del paseo. Dos horas en medio del mar y en la cubierta de esa nave bajo un cielo generalmente diáfano, es algo de lo que vale la pena no privarse.

Se llega y no se advierte todavía la entidad del lugar. En el muelle llaman la atención la cantidad de jóvenes con carretillas. En rigor, ese es el transporte público de cargas. Se diría también de pasajeros pero es evidente que la mayoría de los turistas no tiene corazón para sentarse en las carretillas y exigirles a los conductores el enorme esfuerzo que significa subir y bajar las cuestas. Ya que lo hagan con las carretillas atestadas de valijas y equipajes mueve al asombro. Sobre todo por la velocidad con que lo hacen.

Playas

La Primera Playa se encuentra apenas se baja de la calle principal de lo que sería el “microcentro”. Es sobre la que se levantaron las primeras casas que con los años terminarían siendo convertidas en posadas y restaurantes pero también en la que se pueden contratar la mayoría de los deportes náuticos desde paseos en lanchas, botes de goma, al surf o buceo.

La Segunda Playa es el lugar de los jóvenes que juegan en la arena, toman caipirinha a toda hora y viven el lugar con silencio o bullicio, de día o de noche. Es la mejor de todas, dicen muchos.

La Tercera Playa es sinónimo de buceo. Es una saliente y la caracteriza la presencia de Ilha de Saudade (isla del recuerdo), un islote con una única palmera cocotera en el medio que hace recordar aquellos primeros dibujos de islas o vacaciones que dibujáramos en la escuela primaria.

En la Cuarta Playa uno tiene la sensación de que aparecerá en cualquier momento Leonardo Di Caprio actuando en la película La Playa. La extensión de arena blanca surcada de un lado por un intenso azul celeste que se funde con el horizonte y por el otro lado una selva verde de palmeras, es un escenario de película. ¡Nadie me confundió con Di Caprio!

Siguiendo el recorrido por la costa llegamos a Gamboa. Otras dos islas integran el archipiélago. Separada de Tinharé por el río del Infierno, Boipeba suma lo agreste, lo salvaje… en fin. Finalmente llegamos a Cairú, donde se erige la segunda ciudad más antigua del Brasil. A esta altura el grupo ya está cohesionado y pasó la prueba. Cada uno supo desplegar sus mejores artes e ingenio. Todo con el afán de hacer de cada rato el mejor. Es que todos, nos olvidamos de que vinimos a trabajar o,trabajamos del modo en que quisiéramos hacerlo siempre.

fuente/lacapital.com.ar/

10 playas del mundo perfectas

Jueves, Diciembre 17th, 2009

Lo mejor es que estas playas no son las más celebradas por las revistas, ni las más fotografiadas y ni las que atraen al jet set.

EL CARIBE SOÑADO
Puerto Rico se sale del imaginario de las playas perfectas, porque la mayoría de los viajeros tiende a concentrarse en San Juan, la ciudad colonial que atrae reportajes por su emergente movida gastronómica (jóvenes chefs formados en Estados Unidos que han vuelto a lanzar un celebrado camino propio). Y son todavía pocos los que se atreven a internarse en el país y conocer sitios como las islas Culebra y Culebrita, donde está Tortuga, un kilómetro de playa que es exactamente como uno sueña que sean las del Caribe. Ah, la vecina isla de Culebra tiene otra buena playa -Flamenco-, pero que ya no se ve tan perfecta a medida que avanza el día.

El dato. Culebra está a media hora en avioneta desde San Juan (www.airflamenco.net), y a 90 minutos en ferry desde Fajardo (US$ 4.5). Desde Culebra, son otros 45 minutos navegando hasta Culebrita y, como no hay muelle en la playa, hay que lanzarse del bote al agua (puede no parecer una buena idea, pero lo es).

Clave. Puerto Rico es un “estado libre asociado” a Estados Unidos, así que hay que tener visa norteamericana para entrar.
Más información. www.gotopuertorico.com

2. Kuainidup, Panamá
LA ISLA DE LOS KUNAS
En Kuna Yala, archipiélago compuesto por 360 islas, hay playas para regodearse, pero también para perderse. Por eso (y por el difícil acceso y la precaria oferta) todos terminan en las islas Perro, Anzuelo o Aguja. Para escapar, hay que tomar un bote en el puerto de Cartí Tupilé -se llega volando o por tierra desde Ciudad de Panamá- y buscar una isla perdida llamada Kuainidup, que tiene todo lo que en Kuna Yala es un lujo -agua caliente, bar- y eso que acá es común: una playa sedante.

El dato. Kuainidup tiene cabañas desde 65 dólares diarios por persona, con tres comidas. Reservas, tel. (507) 6635 6735.
Clave. Lleve todo lo que pueda necesitar: desde esnórquel hasta bloqueador solar.
Más información. www.atp.gob.pa

3. Praia do Madeiro, Brasil
EL LADO B DE PIPA
Pipa es una de las playas más taquilleras del cada vez más popular Nordeste brasileño. Pipa es el clásico pueblito que un día atrajo a hippies europeos que terminaron comprando terrenos y abriendo hotelitos. Pipa es una calle larga, estrecha, flanqueada por bares y restaurantes. Pipa es famosa. Y sin embargo, nos gusta tanto Praia do Madeiro porque la playa es definitivamente mejor (en Pipa, la del pueblo está ocupada por botes de pescadores y hay que arrendar un buggy para encontrar otras buenas), y está justo un poco antes de Pipa. Y por eso, Ponta do Madeiros se queda tranquila en su delicioso anonimato.

El dato. El buggy es el vehículo símbolo de la región, y la mejor manera de alcanzar las playas más lejanas. Lo ideal es dejar reservado uno para partir temprano. El rutero clásico va hacia el litoral norte e incluye playas como Redinha, Santa Rita, Genipabú, Barra Do Río y Gracandu, entre otros hitos (www.coopbuggy.com.br).

Clave. La guía de playas de Quatro Rodas es clave a la hora de buscar destinos: tiene una descripción detallada de cada rincón con arena del país. viajeaqui.abril.com.br/g4r/
Más información. www.pontadomadeiro.com.br y turismo.natal.rn.gov.br

4. Frenchman’s Cove, Jamaica
LA PLAYA PRIVADA
La isla de Bob Marley es uno de los destinos más populares del Caribe, y nombres como Montego Bay, Negril y Ocho Rios son potencias caribeñas. Pero, con un buen guía (y chofer, porque manejar es una proeza), se llega a Port Antonio, un caserío tranquilo donde nadie parece desvivirse por un turista. Y a minutos de ahí está Frenchman’s Cove, una muy pequeña playa privada (se paga entrada), bordeada por roqueríos cubiertos de árboles. La arena es blanquísima, el agua turquesa, y si llega temprano, podrá tenderse donde se le dé la gana.
El dato. A diez minutos de Frenchman’s Cove está Winnifred Beach, otra playa excelente. Y pública.
Clave. Por favor, haga caso: viaje con guía-chofer. Los jamaiquinos tienen debilidad por adelantar en curvas.
Más información. www.visitjamaica.com

5. Tulum, México
PARAÍSO MAYA
Tulum no es una playa sino una zona en la llamada Riviera Maya (la misma donde están Cancún y Playa del Carmen). Pero de camino a las ruinas del mismo nombre hay unos hotelitos con arenas casi privadas.

El dato. Casa Magna es un bonito hotel famoso por ocupar la casa del traficante Pablo Escobar (www.casamagnatulum.com).

Clave. EcoTulum tiene desde cabañas sin electricidad a cuartos con suelo de arena. Toda una experiencia (www.ecotulum.com).

Más información. www.todotulum.com

6. Plettenberg Bay, Sudáfrica
BELLEZA AFRICANA
Cosas de la adrenalina: hay gente que deja Ciudad del Cabo sólo para ir a nadar con tiburones blancos. Y luego, vuelven para perderse en las viñas o irse al que creen es el punto más austral del continente africano. Y en esas prisas, pasan de largo sitios como Plettenberg Bay, acomodado balneario rodeado de casas elegantes, pero no suntuosas y autos del año.

Plettenberg Bay es concurrida (pero no invadida), tiene un hermoso entorno, buenos restaurantes con mesas hacia el mar, y todo un estilo propio que algunos medios en Cape Town llaman “the Plett’ lifestyle”.

El dato. Bay Lodge es un hotel boutique algo caro, pero que vale visitar sólo por el desayuno casero. Bien casero.

Clave. Desde Plettenberg se hacen excursiones a sitios como el Santuario de los Elefantes (como un safari, sin meterse al Kruger; www.elephantsanctuary.co.za).

Más información. www.southafrica.net

7. Phi Phi Don, Tailandia
MÁS ALLÁ DE LA FAMA
Pudo ser un trauma, pero no: Domingo viajó hace algunos meses a Tailandia en busca de, claro, playas perfectas como la ya casi legendaria Maya Bay, en la isla de Phi Phi Ley, que se hizo famosa a través de La Playa, la película donde actuaba Leonardo DiCaprio y el libro de Alex Garland. Lo que encontró nuestro enviado fue devastador: “Hoy día es una de las playas más sobrepobladas del planeta”. Lo bueno es que, como todo el mundo sigue peregrinando a Maya Bay, uno puedo desviarse a la isla de Phi Phi Don -la única isla habitada de las dos Phi Phi- y encontrarse no con una sino con varias de las mejores playas del país.

El dato. Los precios: si uno no es demasiado exigente, puede encontrar cuarto bien sencillos y limpios casi dentro de playas perfectas, por unos cinco dólares.

Clave. Patong, Karon y Kata, que son las playas más famosas de la isla de Phuket, también están siempre llenas de gente y se parecen más a Punta del Este (está lleno de tiendas y marcas conocidas), que al paraíso soñado.

Más información. www.tourismthailand.org

8. Anse Source D’Argent, Seychelles
TOP MUNDIAL
Seychelles es un grupo de islas al noreste de Madagascar, en África. Y tiene fama como destino lunamielero. Entonces, mientras la gente se anda casando y luego se pierde en las islas principales del archipiélago (como Praslin o Mahé), uno debiera ir directo a La Digue, otra isla famosa que guarda sitios inolvidables, como Anse Source D’Argent, a la que se puede llegar en bicicleta. Entérese: sin timideces, Condé Nast Traveller incluyó a este rinconcito en su lista de mejores playas del mundo.

El dato. En otra isla, Cousine, están montando un proyecto de conservación. Se plantaron casi 2 mil árboles nativos y el paisaje es un espectáculo.

Clave. En La Digue hay una barrera de coral donde puede esnorquelear como si no hubiese nadie más en el mundo.

Más información. www.seychelles.travel

9. Jimbaran, Bali
ATARDECER PERFECTO
En Bali, todo el mundo pasa por Kuta.
Kuta es como Playa del Carmen: tiene los grandes hoteles, y los pequeños, un Hard Rock Cafe cuyas camisetas aún son respetadas, un McDonald’s, surfistas, muchos surfistas, aún más australianos. Fiesta en las noches. Bares con onda. Ritmo, ajetreo, tiendas callejeras, pequeños puestos que venden de todo. Templos. Y Jimbaran, a casi una hora de distancia, tiene los atardeceres.

Jimbaran es una playa larga, con una serie de restaurantes sencillos: unas cocinerías cuya gran gracia es la variedad de sus pescados y mariscos, las buenas preparaciones, los precios bastante módicos, y muchas mesas metidas -literalmente- en la arena, donde uno puede instalarse luego de pasarse el día tomando sol.

Los atardeceres son inolvidables. Palabra.

El dato. Lovina es otra playa muy comentada en los blogs viajeros, aunque en verdad no se entiende por qué. Está en la costa norte, es estrecha, de arena gris. ¿Algo a favor? Mientras Kuta está invadido, acá siempre es más tranquilo.

Clave. Dos particularidades de Bali: es la única isla budista-hinduista de la mayoritariamente musulmana Indonesia, y además tiene cientos de centros artesanales a precios ridículos. En serio: va a preguntar dos veces el valor, y aún así sospechará que es un truco.
Más información. www.bali-tourism-board.com

10. La Piscina, Colombia
EL SECRETO DE TAYRONA
El Parque Nacional Tayrona tiene buena relación con la fama. Hace algunos años, atrajo miradas como locación para el clásico especial de trajebaños de la revista Sports Illustrated. Y hace poco, el diario inglés The Guardian lo apuntó en sus 10 playas top del mundo. En rigor, Tayrona es un grupo de playas, donde La Piscina es lejos la más espectacular (se llega a pie desde Arrecifes).
El dato. El parque es especialmente popular entre jóvenes: pocos sitios permiten acampar cerca de arenas tan blancas por 10 dólares (reservasparques@aviatur.com.co).

Clave. Los Ecohabs de Cañaveral son construcciones estilo indígena, que tienen hasta TV satelital (reservas, 57-95/420 4504 y 420 4505).

/fuente/eluniversal.com.mx/

Una playa turca, mejor valorada que las españolas, según Trivago

Jueves, Diciembre 10th, 2009

El sol y playa de España no es de las primeras opciones para los usuarios de Internet. Esto es lo que se deduce de una encuesta elaborada por Trivago.es sobre la reputación on line de los destinos con playa en Europa. De hecho, el primer lugar mejor valorado por los usuarios de este portal de reservas es Belek (Turquía), con 80,31 puntos. Y dentro de esta ciudad vacacional al Sur de Turquía el establecimiento mejor puntuado es el Resort Kaya Belek.

El segundo de los destinos preferidos por los internautas de Trivago es Binz (Alemania), situado en el Báltico, con playas vírgenes y salpicado de balnearios. Le sigue Sorrento (Italia), un destino tradicional en el Mar Adriático. Funchal (Portugal) y Dubrovnik (Croacia) son las siguientes ciudades con las mejores playas, según el estudio de Trivago.

Y, ¿dónde está España? Pues hay que bajar hasta el puesto número 10 para encontrarse con Palma de Mallorca, seguida de Marbella, en la Costa de Sol. Después, en las posiciones 14 y 15 se sitúan Nerja y Costa Adeje (Tenerife).

Las clasificaciones se han obtenido en función de las valoraciones que han aportado los propios usuarios del portal sobre los destinos que han visitado y los alojamientos en los que han pernoctado. Así, los resultados certifican algo que se viene comprobando desde hace unos años: la competencia del mercado turco en el tipo de turismo (sol y playa) que ha sido la base del crecimiento turístico español en los últimos años. Y es que el país que cabalga entre Europa y Asia cuenta con un tipo de cambio más favorable para británicos y otros mercados emisores.

Sin embargo, también es reseñable el hecho de que en el listado de mejores playas aparecen 16 destinos españoles, frente a diez italianos, cinco turcos o tres alemanes, por ejemplo.

fuente/revista80dias.es/

La gente de San Luis, enamorada del mar y las playas

Martes, Diciembre 1st, 2009

Los turistas puntanos eligen las playas brasileñas casi tanto como los destinos de la Costa Atlántica. Los precios entre ambos, no revisten grandes diferencias.

El verano esta cada vez más cerca y muchos empiezan a planificar sus vacaciones. Pero entre los puntanos existe un denominador común: Hay una atracción irreprimible por bañarse y tomar sol en las playas. Esa es la conclusión principal de un sondeo que realizó el Diario de la República entre las principales agencias de turismo de la ciudad de cara a una temporada que está a la vuelta de la esquina.
Los lugares más buscados corresponden a la Costa Atlántica (Mar del Plata, Necochea, Miramar, Villa Gessel y Pinamar) y a Brasil (Camboriu, Florianópolis, Buzios y Salvador). Sin embargo, destinos como Reñaca y Punta del Este son también solicitados por el turista, como así también otros más exóticos en Europa, el Caribe, Medio Oriente o Oceanía. El terreno conquistado en el mercado puntano por el país de la samba es el hecho más significativo en el que coinciden todos los operadores turísticos, al punto que actualmente le pelea palmo a palmo clientes a destinos clásicos de la costa atlántica como Mar del Plata
Otro dato en el que están de acuerdo las agencias es que la Isla Margarita, ubicada en el Caribe venezolano, tiene muchas posibilidades de convertirse en el boom de la temporada. “Esta isla sorprenderá al público puntano, ya que hay un convenio en el que podés viajar con el DNI y sin pasaporte” afirmó Raúl Escudero, Gerente de Las Quijadas Turismo, quien comparó que “un buen paquete a Buzios, en Brasil, te cuesta 1200 dólares mientras que a la Isla sale 1400 dólares; no hay una gran diferencia”. Diana Gutierrez, del departamento de ventas de Alituris, coincidió: “Mucha gente que piensa en el norte de Brasil lo cambia por Margarita, porque es más económico”
Los precios varían según el servicio elegido y las agencias. El que quiera ir a la costa atlántica deberá desembolsar de 1300 a 1500 pesos; a Brasil de 1600 pesos hasta 1600 dólares; a Punta del Este 500 dólares; y a la renombrada Isla Margarita, alrededor de 1400 dólares.
Para viajar el puntano se decide a último momento, aunque los operadores perciben un cambio en esta costumbre. “Es bueno que los pasajeros se organizasen antes porque así consiguen mejores lugares y mejores tarifas” señaló Patricia Romero, directora de Viajes No Comunes. “La gente está tomando conciencia que hay que hacer las reservas con tiempo porque sino todo se consigue más caro” agregó Norma Bruno, jefa de ventas de Siglatur.

fuente/eldiariodelarepublica.com/